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"El que reciba en mi nombre a uno de estos niños, a mi me recibe."

Bienvenido a Misión Guadalupe

Misión Católica de Montreal Nuestra Señora de Guadalupe

Nuestra Comunidad, perteneciente a la Arquidiócesis de Montreal, fundada hace más de 30 años como Misión, estuvo y está presente como Iglesia, administrando y distribuyendo la gracia de Dios y, en especial, la fe, la esperanza, y la caridad.

Fue creada con el fin de atender pastoralmente a inmigrantes latinoamericanos que habitan en la gran región de Montreal y sus alrededores.

Mas conocida como “Misión Católica Latinoamericana de Montreal Nuestra Señora de Guadalupe” o “Misión Guadalupe”, procuramos ayudar a los inmigrantes latinos en su inserción en esta sociedad de acogida, donde vivimos nuestra fe “en Español”, tanto en la catequesis, en nuestros grupos, nuestras fiestas patronales (de cada país) y en todas nuestra liturgias… esto, para que todos y todas pueden tener una cercanía con Dios a través de su Palabra y de una comunidad cristiana católica, viva y acogedora.

Todo esto constituye un motivo más para agradecer a nuestra Santa Patrona, la Virgen de Guadalupe y poner nuestro corazón a su maternal cuidado.

Te esperamos para compartir la buena nueva de Cristo en familia y comunidad.

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    Mensajes de blog de audio del Padre Escucha hoy

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    Oración a la Virgen de Guadalupe

    Acuérdate, oh misericordiosísima Virgen de Guadalupe, que ninguno de los que han acudido a tu […]

    octubre 27, 2014

    Evangelio según San Juan 1,45-51

    Felipe encontró a Natanael y le dijo: “Hemos hallado a aquel de quien se habla […]

    julio 6, 2014

    Evangelio según San Mateo 23,23-26

    ¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, que pagan el diezmo de la menta, del […]

    julio 1, 2014

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    Evangelio según San Marcos 3,22-30.
    Los escribas que habían venido de Jerusalén decían: "Está poseído por Belzebul y expulsa a los demonios por el poder del Príncipe de los Demonios".
    Jesús los llamó y por medio de comparaciones les explicó: "¿Cómo Satanás va a expulsar a Satanás?
    Un reino donde hay luchas internas no puede subsistir.
    Y una familia dividida tampoco puede subsistir.
    Por lo tanto, si Satanás se dividió, levantándose contra sí mismo, ya no puede subsistir, sino que ha llegado a su fin.
    Pero nadie puede entrar en la casa de un hombre fuerte y saquear sus bienes, si primero no lo ata. Sólo así podrá saquear la casa.
    Les aseguro que todo será perdonado a los hombres: todos los pecados y cualquier blasfemia que profieran.
    Pero el que blasfeme contra el Espíritu Santo, no tendrá perdón jamás: es culpable de pecado para siempre".
    Jesús dijo esto porque ellos decían: "Está poseído por un espíritu impuro".

    Reflexión

    Hoy, al leer el Evangelio del día, uno no sale de su asombro —“alucina”, como se dice en el lenguaje de la calle—. «Los escribas que habían bajado de Jerusalén» ven la compasión de Jesús por las gentes y su poder que obra en favor de los oprimidos, y —a pesar de todo— le dicen que «está poseído por Beelzebul» y «por el príncipe de los demonios expulsa los demonios». Realmente uno queda sorprendido de hasta dónde pueden llegar la ceguera y la malicia humana. Tienen delante la Bondad en persona, Jesús, el humilde de corazón, el único Inocente y no se enteran. Se supone que ellos son los entendidos, los que conocen las cosas de Dios para ayudar al pueblo, y resulta que no sólo no lo reconocen sino que lo acusan de diabólico. Pero el Señor sufre con paciencia ese juicio temerario sobre su persona. Como ha afirmado Juan Pablo II, Él «es un testimonio insuperable de amor paciente y de humilde mansedumbre». Su condescendencia sin límites le lleva, incluso, a tratar de remover sus corazones argumentándoles con parábolas y consideraciones razonables. Aunque, al final, advierte con su autoridad divina que esa cerrazón de corazón, que es rebeldía ante el Espíritu Santo, quedará sin perdón. Y no porque Dios no quiera perdonar, sino porque para ser perdonado, primero, uno ha de reconocer su pecado.
    Como anunció el Maestro, es larga la lista de discípulos que también han sufrido la incomprensión cuando obraban con toda la buena intención.
    No nos extrañe, por tanto, si en nuestro caminar aparecen esas contradicciones. Serán indicio de que vamos por buen camino.

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    Evangelio según San Marcos 3,13-19.
    Jesús subió a la montaña y llamó a su lado a los que quiso. Ellos fueron hacia él, y Jesús instituyó a doce para que estuvieran con él, y para enviarlos a predicar con el poder de expulsar a los demonios.
    Así instituyó a los Doce: Simón, al que puso el sobrenombre de Pedro; Santiago, hijo de Zebedeo, y Juan, hermano de Santiago, a los que dio el nombre de Boanerges, es decir, hijos del trueno; luego, Andrés, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Santiago, hijo de Alfeo, Tadeo, Simón, el Cananeo, y Judas Iscariote, el mismo que lo entregó.

    Reflexión

    El evangelio de hoy relata la llamada de Jesús a los Doce. Llevamos toda la semana contemplando esa soberana libertad de Jesús, esa autoridad inusitada que desconcierta a quien le escucha. Del mismo modo, eligió a sus compañeros más cercanos: a los que Él quiso, sin “casarse” con nadie, sin dejarse llevar por nada.
    Un pequeño detalle: Jesús fue llamando mientras subía a la montaña. Su manera de llamar es progresiva, nunca terminada… es gerundio. Sin dejar de subir la montaña, junto a ellos, los llama, porque quiere y como quiere. Y ahí entramos todos. Esa libertad genuina de Jesús transmite una gratuidad tan grande que lejos de rebajar la exigencia de quien es llamado, le hace más consciente del alto precio de la llamada.
    Nada hay más “caro” que lo “gratuito”:
    La gracia cara es el tesoro oculto en el campo por el que el hombre vende todo lo que tiene; es la perla preciosa por la que el mercader entrega todos sus bienes; es el reino de Cristo por el que el hombre se arranca el ojo que le escandaliza; es la llamada de Jesucristo que hace que el discípulo abandone sus redes y le siga. La gracia cara es el Evangelio que siempre hemos de buscar, son los dones que hemos de pedir, es la puerta a la que se llama. Es cara porque llama al seguimiento, es gracia porque llama al seguimiento de Jesucristo; es cara porque le cuesta al hombre la vida, es gracia porque le regala la vida (…) La gracia es cara porque obliga al hombre a someterse al yugo del seguimiento de Jesucristo, pero es una gracia el que Jesús diga: «Mi yugo es suave y mi carga ligera».

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    Misión Católica de Montreal Nuestra Señora de Guadalupe

    1969 Ontario Este Esquina Bordeaux - Oficinas 2020 de Bordeaux - Montreal, Québec H2K 3Y5 Canada Tel. (514) 525-4312

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